Santa Teresa de Jesús
CAMINO DE PERFECCIÓN
Indice General
INTRODUCCIÓN
PRÓLOGO
CAPÍTULO 1. De la causa que me movió a hacer con tanta estrechura este monasterio.
CAPÍTULO 2. Que trata cómo se han de descuidar de las necesidades corporales, y del bien que hay en la pobreza.
CAPÍTULO 3. Prosigue lo que en el primero comencé a tratar, y persuade a las hermanas a que se ocupen siempre en suplicar a Dios favorezca a los que trabajan por la Iglesia. Acaba con una exclamación.
CAPÍTULO 4. En que persuade la guarda de la Regla, y de tres cosas importantes para la vida espiritual. Declara la primera de estas tres cosas, que es amor del prójimo, y lo que dañan amistades particulares.
CAPÍTULO 5. Prosigue en los confesores. Dice lo que importa sean letrados.
CAPÍTULO 6. Torna a la materia que comenzó del amor perfecto.
CAPÍTULO 7. En que trata de la misma materia de amor espiritual, y da algunos avisos para ganarle.
CAPÍTULO 8. Trata del gran bien que es desasirse de todo lo criado interior y exteriormente.
CAPÍTULO 9 Que trata del gran bien que hay en huir los deudos los que han dejado el mundo, y cuán más verdaderos amigos hallan.
CAPÍTULO 10 Trata cómo no basta desasirse de lo dicho, si no nos desasimos de nosotras mismas, y cómo están juntas esta virtud y la humildad.
CAPÍTULO 11 Prosigue en la mortificación, y dice la que se ha de adquirir en las enfermedades.
CAPÍTULO 12. Trata de cómo ha de tener en poco la vida el verdadero amador de Dios, y la honra.
CAPÍTULO 13. Prosigue en la mortificación, y cómo ha de huir de los puntos y razones del mundo para llegarse a la verdadera razón.
CAPÍTULO 14. En que trata lo mucho que importa no dar profesión a ninguna que vaya contrario su espíritu de las cosas que quedan dichas.
CAPÍTULO 15. Que trata del gran bien que hay en no disculparse, aunque se vean condenar sin culpa.
CAPÍTULO 16. De la diferencia que ha de haber en la perfección de la vida de los contemplativos a los que se contentan con oración mental, y cómo es posible algunas veces subir Dios un alma distraída a perfecta contemplación y la causa de ello. Es mucho de notar este capítulo y el que viene cabe él.
CAPÍTULO 17. De cómo no todas las almas son para contemplación, y cómo algunas llegan a ella tarde,
CAPÍTULO 18. Que prosigue en la misma materia y dice cuánto mayores son los trabajos de los contemplativos que de los activos. Es de mucha consolación para ellos.
CAPÍTULO 19. Que comienza a tratar de la oración. Habla con almas que no pueden discurrir con el entendimiento.
CAPÍTULO 20. Trata cómo por diferentes vías nunca falta consolación en el camino de la oración, y aconseja a las hermanas de esto sean sus pláticas siempre.
CAPÍTULO 21. Que dice lo mucho que importa comenzar con gran determinación a tener oración, y no hacer caso de los inconvenientes que el demonio pone.
CAPÍTULO 22. En que declara qué es oración mental.
CAPÍTULO 23. Trata de lo que importa no tornar atrás quien ha comenzado camino de oración, y torna a hablar de lo mucho que va en que sea con determinación.
CAPÍTULO 24. Trata cómo se ha de rezar oración vocal con perfección, y cuán junta anda con ella la mental.
CAPÍTULO 25. En que dice lo mucho que gana un alma que reza con perfección vocalmente, y cómo acaece levantarla Dios de allí a cosas sobrenaturales.
CAPÍTULO 26. En que va declarando el modo para recoger el pensamiento. Pone medios para ello. Es capítulo muy provechoso para los que comienzan oración.
CAPÍTULO 27. En que trata el gran amor que nos mostró el Señor en las primeras palabras del Paternóster, y lo mucho que importa no hacer caso ninguno del linaje las que de veras quieren ser hijas de Dios.
CAPÍTULO 28. En que declara qué es oración de recogimiento, y pónense algunos medios para acostumbrarse a ella.
CAPÍTULO 29. Prosigue en dar medios para procurar esta oración de recogimiento. Dice lo poco que se nos ha de dar de ser favorecidas de los prelados.
CAPÍTULO 30. Dice lo que importa entender lo que se pide en la oración. Trata de estas palabras del paternóster: "Sanctificetur nomen tuum, adveniat regnum tuum". Aplícalas a oración de quietud y comiénzala a declarar.
CAPÍTULO 31. Que prosigue en la misma materia. Declara qué es oración de quietud. Pone algunos avisos para los que la tienen. Es mucho de notar.
CAPÍTULO 32. Que trata de estas palabras del Paternóster: "Fiat voluntas tua sicut in coelo et in terra", y lo mucho que hace quien dice estas palabras con toda determinación, y cuán bien se lo paga el Señor.
CAPÍTULO 33. En que trata la gran necesidad que tenemos de que el Señor nos dé lo que pedimos en estas palabras del Paternóster: "Panem nostrum quotidianum da nobis hodie".
CAPÍTULO 34. Prosigue en la misma materia. Es muy bueno para después de haber recibido el Santísimo Sacramento.
CAPÍTULO 35. Acaba la materia comenzada con una exclamación al Padre Eterno.
CAPÍTULO 36. Trata de estas palabras del paternóster: "Dimitte nobis debita nostra".
CAPÍTULO 37. Dice la excelencia de esta oración del Paternóster, y cómo hallaremos de muchas maneras consolación en ella.
CAPÍTULO 38. Que trata de la gran necesidad que tenemos de suplicar al Padre eterno nos conceda lo que pedimos en estas palabras: "Et ne nos inducas in tentationem, sed libera nos a malo", y declara algunas tentaciones. Es de notar.
CAPÍTULO 39. Prosigue la misma materia, y da avisos de tentaciones algunas de diferentes maneras, y pone los remedios para que se puedan librar de ellas.
CAPÍTULO 40. Dice cómo procurando siempre andar en amor y temor de Dios, iremos seguras entre tantas tentaciones.
CAPÍTULO 41. Que habla del temor de Dios, y cómo nos hemos de guardar de pecados veniales.
CAPÍTULO 42. En que trata de estas postreras palabras del Paternóster: "Sed libera nos a malo. Amen". Mas líbranos del mal. Amén.
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